domingo, octubre 14, 2007

Cicatriz

Tal vez a veces exagere. Tal vez me deba a un recurrente eufemismo. Tal vez las noches se empecinen en hacerme ver las cosas que quiero ver -y no necesariamente las que anhelo-. Tal vez siga reclamando cosas sin sentido, aunque tengan tanto sentido, tanta dedicación, aunque haya tanto frío y sea insondable, aunque piense que tengo tanto para dar y demostrar. Tal vez sí, esa marca sí es para siempre, y la lleve con amor y tristeza. Pero tal vez me siga equivocando, aquí, con mi sangre; y allá, donde no hay nada. Tal vez crea que soy quien no soy. Tal vez sea verdaderamente un hipócrita, y no un loco. Tal vez ya no tenga mas Milagros para dar. Tal vez no deba pensar tanto en ésto. Tal vez ya tenga los ojos cerrados hace tiempo.

No puedo guardarme rencores por eso.

Hoy se ha roto un sueño, otro más, y no, no es el mío.

[...]
Y soy toda cicatriz,
y toda herida abierta
[...]

Pero tal vez, tal vez a veces exagere.

martes, octubre 09, 2007

El sereno y la lumbre

Temprano adormecía, aunque ya el sereno asomaba reclamando lo suyo. La ciudad era sólo testigo. A veces tu eclipse me hace temblar, recordé, mirándolo, mientras incendiaba otro. Yo no enciendo cigarrillos, yo los incendio.

La lumbre presagió una bocanada. Pero el humo no era nada allí, ya la bruma, como debía ser, abrumaba. El sereno aceptó la ofensa, la primera. Las estrellas no se esforzaron demasiado. Mi lumbre contestó. Un circulo de tiza rodeó la ciudad, como tantas veces, para que aquel boulevard sin nombre, tan cercano, aquella esquina en la cual ya los ruidos de la Metrópolis -nadie dijo que el ego fuera malo- que de tanta indiferencia aturdían, se hiciera cenizas. Ante la doble irrealidad de una sonrisa, casi cancelando, casi real.

Mi fuego, discreto pero constante, insistió. Yo no soy quien para juzgar a la luna, no, pensé. Es que hasta la luna sabe traicionar había dicho alguna vez; para variar, en esa semántica rígida, impersonal y fría, perdía. Pero qué sentido tenía la ciencia, es más, que sentido tenía ganar o perder allí... si la victoria es para uno solo.

No recaí, Carpe nocte, por lo menos concientemente. Yo tengo algo para él, él tiene tanto para mí, para nosotros. Siempre, por lo menos, iluminando las veredas, las calles del pensamiento. Tiempo, tiempo es lo que da, lo que le sobra. El sereno es generoso. Caminando acompaña, deteniéndome también. Y ahora mi lumbre se somete a ello, porque debe, porque tiene, porque nos gusta.

Lo bueno de todo esto es que todos pueden llamar al sereno. Sólo basta con incendiar un cigarrillo y levantar la mirada.

domingo, septiembre 30, 2007

Fading out into the night


Hoy fue difícil hablar. Aunque las horas dijeron que serían dueñas de decidir eso.

Pero vencí el despotismo de las horas desde el momento que en vez de hablar pude escuchar. Lo hago con facilidad, lo disfruto, "knowledge speaks, but wisdom listens". Escuchar es un arte. Requiere, como todo arte, amarlo. Pocos aprecian eso, pocos.

Frente a mí, entonces, se desata una tormenta extrañamente calma, la elocuencia de su dolor fue siempre inexpugnable, y estiré mis manos más de una vez, antes, ahora, y volveré a hacerlo, para cubrir el dolor. Con la insignificancia y la impotencia característica de, sí, de mis manos, vehículos de algunas de mis emociones más primales.

Jamás logré, y asumo lograré algo. Pero simplemente tengo que hacerlo.

Y la tormenta fue tan calma como la que yo he desatado en algún tiempo, o como aquella que he estado gestando; pero la vida me dice que es la misma, con otros vientos. Esos vientos que no secan las lágrimas, sólo las llevan a otro lado. Y creo, creo que al final estas tempestades no son purificadoras.

Veo esa marea, ahora, la que el no saber mirar me ocultó mucho tiempo; aunque esas aguas ya, naturalmente, conocía. Veo que las verdades incendiarias que me rodean, verdades que entiendo y comprendo, hacen de todo lo que conocía y construímos, algo tan frágil. Veo como cae, como termina. Me quiero hacer fuerte ahí, donde el cielo se precipita con una violencia atroz sobre una Ciudad, sobre Adan, sobre Eva, y no habrá tiempo para la Bruma, ni para estar Entre mareas, ni para escuchar a La Noche otra vez hablarme de ella, eso que tanto me gusta, y recordarla en aquel sueño cuando su sonrisa fue todo. Aquí ya no me quedan más Milagros, no, aquí no depende de mí.

Prometí olvidarme, y no lo estoy haciendo, y tal vez falle en mi promesa. Pero es más el dolor con la ausencia, mucho más, eso lo aprendí. Siempre serás mi inspiración, y eso no puede ser malo, para nadie. Porque hay cosas que quedan, uno lo sabe, en la piel. Pero en el silencio, en la consecuencia, en la decisión, yo ahora intento, lentamente o ya, desvancerme en la noche de los tiempos. Me llevaré mis seis cuerdas, lápiz y papel. Y allí, escribiré canciones...

lunes, septiembre 24, 2007

Actualización para la interpretación semántica I

La Vanidad aquí es coherente -a prueba de anti-metáforas-.

Saludo a los dignos.

viernes, septiembre 14, 2007

Take a second look

La negrura del lugar era imposible, al azar quedan detalles evidentes que esta memoria distraída no guardó. Estaba yo en plena inspiración, dueño del groove más infernal, aquel que se hace fuego entre las cuerdas, aquel que agita el aire del lugar.

Una voz gruesa y familiar, inconfundible, un cigarro, whiskey santo, del mejor. Un justo, un pecador, la indiferencia, una cadencia (aquí no importan las palabras), y una sonrisa franca, pero atroz.

Between the crowd, unos ojos, la mirada, no expresión; y otra vez el mismo hechizo de mi ciencia me sacó.

La pregunta del Hombre me volvió a una realidad;

-Luth, there’s blood on your guitar...
-That ain’t blood, that’s just my soul foolin around - pude explicar, y el humo del cigarro se hizo cargo del local...

Apurando el viejo whiskey, y el blues en complicidad, el Hombre Sin Dolor me segundó, siempre un paso adelante, y sentenció,

-Take a second look...

Una Gran Lady tan bestial, un marco rojo sin igual, y otra mirada tan atroz, y tan fugaz. Lo salvaje del momento le dió impulso a aquel compás, la llama ardio más, y más, y más, y dí por tierra algún prejuicio para el caos desatar. Y llego El Otro, del averno más profundo, y sin dudarlo se puso a bailar. Allí la noche se hizo trizas, otra vez, descansando entre vapores de alquitrán, destilando licores infernales que jamás pude negar. Un clímax interminable, otra sonrisa, inexpugnable, la crudeza más deseable que jamás quise explicar. Arder era la consigna, la misión, la salvación; demoliendo meridianos, la ciudad no despertó, y a aquel viejo tugurio la cordura no volvió.

Y como dos noches atrás, en soledad, me fuí por un siniestro callejón,

Just the moon, me, and my guitar...

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13/04/06

sábado, septiembre 01, 2007

Vamos

Vamos, vamos, que a pesar de todo nada acaba, y hoy dará paso a mañana, y mañana también será pasado. Mientras tanto, cobijado entre cirujas y gitanos, aunque no entienda sus palabras algo hablan, y mi alma calla, y me arrepiento de nada. Que por pudor nunca quise escribir un tango, y hoy soy barrio y noche, bandera y canto, sonrisa y llanto. Que la muerte es el negocio equivocado, en tanta vida, aunque cruda y despiadada, aunque triste o agotada, aunque bella y necesaria, es vida, buena o mala. Vamos, vamos, que el gatillo entre mis manos ha estallado, pero sólo porque así me han obligado. Que no soy libre de culpa, ni de cargo, pero igual descanso. Que sólo importa que ya nadie entienda nada, como antítesis de un plagio necesario. Porque mis frases son sólo palabras con poco significado, o tanto. Vamos, vamos, que nos mentimos sólo por no matarnos, que entre un mañana y cuatro meses sólo hay llanto. Que rara vez me equivoqué al contemplarlo, es un orgullo tan absurdo y tan lejano. Vamos, vamos, que de divino no nos queda ya ni el vino, pero igual disfruto más el ser humano; aunque no entienda donde van, igual, ahí vamos. Si sé que siempre me acompaña un viejo hermano, que no está pero lo encuentro en cualquier lado; que la distancia, o circunstancia, ha separado. Que entre las cuerdas, tanto tiempo hemos dejado, tanta alma, tanto llanto. Vamos, vamos, que ya no hablamos, no callamos, no estamos. Porque yo elijo el camino, y lo desando. Y si hay espinas, las haré tierra con las manos, para sembrar algún pasado. Pero no esperaré allí, del otro lado, porque el camino sólo acaba cuando ya no andamos. Vamos, vamos, que todavía no olvidé algunas palabras, y si pudiese, igual no cambiaría nada, porque la vida no es casualidad ni acaba si al final nos conforma casi nada. Que yo admito que también me he equivocado, desde el primero hasta el último presagio, si es lo que hace falta para seguir andando. Y por supuesto, las que arden son mis manos. Vamos, vamos, que aún no tengo nada en claro, ni cómo hacer para ser tanto, o tan poco, o ser algo. Que los silencios son hermosos pero en vano. Aunque sea lo mismo callar o decir algo. Vamos, vamos, que otra prosa tan infame me ha ganado; y lo mediocre es jamás haber luchado. Y que a veces lo mejor es olvidar, pero no tanto. Entonces tal vez algún ciruja, con alma de gitano, entienda de qué hablo. Mientras tanto, vamos.

17/04/06

Silencio (autocrítica imperfecta)

Canto los versos que quiero oír, que pretendo interpretar. Escribo lo que quiero leer, o intento confundir para no equivocarme jamás. Las notas que salen de mis dedos sobre las cuerdas son las que sé me haran arder. Me declaro La-menor-obseso, mi patología es La Ciudad de los Muertos. La escena es grotesca, por lo menos; el negro no ayuda.

Sin embargo me permito presumir. Asumir. Prejuzgar. Avergonzarme, no arrepentirme, como precepto, norma, estupidez. Sacar conclusiones apresuradas, mi peor error: pocas veces me equivoco -la sinceridad y la modestia son virtudes que suelen confrontar, pero yo, modesta y sinceramente, descanso en una tranquila neutralidad- y suelo escapar antes de lo mejor del juego.

Esta es mi declaración, tan infame como cualquier otra. Y aunque a veces callo cuando debo hablar, me hago cargo de mi verdad, la sostengo como bandera y bastión, la defiendo con sangre y lágrimas. No aprendí a hacerlo de otra manera.

Y en búsqueda interminable, transitando por los senderos virtuales de la utopía, en pugna constante por la estética pletórica y suprema de las palabras y el sonido, y algún inalcanzable destinum magnus, aprendí, mejor tarde que nunca, que el silencio, pocas veces ponderado, es la traición más hermosa que existe.

Entonces me alío con el silencio. Y lo traiciono. Y me traiciona. Y la epifanía sobreviene. O se oculta más aún, hasta algún nuevo comienzo, esperando que el engaño sea perfecto, imperceptible. Nunca lo es, sin embargo. Pero eventualmente, ardemos.

Nos regimos por el caos, es cierto. Nunca aprendí a encender un fuego que se declare perenne sin esa chispa, que surge de romper esquemas y cuestionar el órden que uno mismo se estableció. Resignando nuestra coherencia, por supuesto, al querer construir lo eterno demoliendo nuestro último mejor intento. A veces lo absurdo resulta ser que volvemos al mismo órden, pero con alguna cicatriz más, generalmente en el orgullo, algunas veces en el corazón, otras tantas en la misma piel. Pero es el camino que elegimos y lo recorremos incansablemente, pocas veces pensando qué habrá más allá, si no abrazando lo que hay aquí, en cada paso. Siempre buscando las palabras, los sonidos. Pero en silencio.

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09/04/06

domingo, agosto 26, 2007

Vanidad

Voy a incendiar otra canción
para no perder más el tiempo con vos
si lo mejor que pudiste dar
era el espejo de tu vanidad

y ya no sé
si sos lo que decís ser
si la verdad
es lo que quiero escuchar

Mi sien de gris, Eva de blues
aplazan las horas de apagar la luz
sé que hice bien al no hacer mal
cuando tu mirada se tiñó de sal

Marcándote
mil ojos en la pared
No tengo voz
para alejarlos de allí

Y en el cristal algo se rompió
pasan las horas y ya no sos vos
y lo que no ves, no te deja más
son las cenizas de la vanidad

Cubriéndote
las hojas de un árbol que
un sueño atrás
arrancaste de raíz

Y yo ya voy mintiendome
encendiendo el fuego que nos va a perder
ella no era rock, vos sabés bien
las cosas no siempre son como queres

Y no jugué
la carta que me guardé
tu vanidad
es lo que me hará olvidar


...

Une chanson de 4 acordes. Roughed up.

Domingo (dos razones)

7 AM.

Sobreviviendo a algún entretenido calvario. Pero estoy siendo injusto.

Algunos minutos antes, una expresión, una respuesta casi nula. No sé qué hacer ahí, donde el inconciente me cuenta la verdad.

Las calles se suceden, a veces demasiado rápido para hacer algún juicio al respecto. Estoy buscando las palabras.

La avenida, de amarillo arrabal. Giro a la izquierda, casi una burla.

Abro la puerta, el silencio de rigor. Sigo buscando las palabras.

Pasillo, al fondo, el calor irradia.

Manón se incopora, se sienta, me mira como sólo ellas miran. Pamina gira sobre sí, esperando las caricias. Se las doy, las reciben con gusto, con cariño. Recibo lo mismo.

Hoy, ya no busco las palabras.

martes, agosto 21, 2007

Madrugada

Hija de estambres de noche
y de capullos del día
se enraiza en mis cimientos
la madrugada tardía
la transición tan serena
del asfalto es utopía
y en otros sueños se engarza
tan clara como maldita.

Teñida de azules severos
(siendo ella el horizonte)
aunque su esencia es el negro,
nada me opaca su nombre;
si de matices intensos
he alimentado las ansias,
en cada instante del tiempo
habré de sufrir las causas.

En el umbral de esa ciencia
de inequívocos conceptos
soy quien suspende el momento
por abrazar esta herencia
que me lleva a reclamarme;
si lo que digo es perpetuo
la madrugada es mi calle
y mi suerte es el silencio.

No enciendo contradicciones
ni falsas promesas hago
si cargo con tus prejuicios
será que mi cielo es claro
y no en vano me distraigo
en mieles que son esquivas;
mi madrugada es herida
que despide ya otro ocaso
y combate a la mañana
cuando los lobos callamos.

miércoles, agosto 15, 2007

Innocenza


Innocenza senza culpa
tu mentira en la mañana
es semenza de mia furia
y descanso de la nada

Innocenza sin verguenza
she enjoys from time to time
be the one that has my mind
y en la noche, soledad

Innocenza no me mira
agonia, not again
as to die within the shadows
that your memory became

Innocenza tu castigo
se hace hielo con el día
lay as light upon my pillow
yet my eyes do not get near

Innocenza la tormenta
ya nos cubre y nos vigila
Shall I take you out of here?
Shall I forget my deepest fears?

Desperately I do know
que en mi silencio final
when the ravens leave the room
Innocenza, sola está

...

22/06/05

Ja! En qué habré estado alucinando...

sábado, agosto 11, 2007

Hadas en lo profundo del jardín (introspectiva impersonal)

Descansando de la ferocidad de aquellas intrascendencias, algunas más efímeras que otras, por relativa suerte, buscaba algún lugar donde reposar el subconciente. Cosa extraña, el subconciente suele mandar sobre uno y no al revés. De todas formas, reinaba ese instinto primal (casi una oposición a su naturaleza), ese escozor de las raíces, eso de lo que no nos podemos separar.

Esa sensación de atari nuevamente, y cómo ser un equilibrista constante. Y otro paso en falso y otra vez el vacío inmediato; sin embargo las transiciones eran largas, onerosas, pero en el fondo, imperceptiblemente necesarias.

Eventualmente pensó, sería amo de aquel jardín, y de aquellas trivialidades que siempre soñaba y pocas veces compartía. Pero el eco de la pregunta que no se cerraba, como se deben cerrar muchas cosas, seguía ahí. Había un factor fundamental que lo obligaba a renegar y combatir, por supuesto, inconcientemente.

Qué cuerdas manejaban el asunto, y cuál, si algún virtuosismo hubiese, sería el necesario para establecer esa ventaja esencial, esencial... y no tanto, si buscaba la coherencia manifestada (perdida, imposible, por supuesto).

Hizo algún intento. Luego otro. No, no, mejor no. O sí. A ver.

Agosto indican las tardes
que en grises y ocres callan
a pesar de estas murallas
que de tus ecos son calles
e invitan a lo profundo
para luego echar en cara
las palabras que negabas
en el sueño de lo absurdo.

Los silencios ya se imponen
en ese salon de espejos
en lo unísono de estar lejos
porque nadie escucha temores
y hablar solo es lo de menos
pero triste si es costumbre
y no queda quién alumbre
en otro jardín desierto.

Formas y formas. Las hay muchas, monótonas, pero hay vibraciones que, por fortuna, uno no controla. Si asi fuera, tendría sentido algo?

Entonces.

Hoy presté atención. Por un instante necesario. Lo escuché, me pareció absurdo y lógico. Casi demasiado bello para ser lógico. Y absurdo. Hay hadas en lo profundo del jardín. Eso lo sé, y no lo sé, pero en todo caso se hace evidente. Mejor obviar algunas cursilerías por definición (si, ese fundamentalismo te hizo un divertido daño, pero seguramente ya no estás por aquí para reprochármelo). Está claro, esa ciencia me lo indicó. Hay hadas en lo profundo del jardín que mueven los hilos para que todo eventualmente se incendie y resplandezca, o sea cenizas, o renazca, no importa. Qué mejor respuesta habría que alguna tan incuestionable, como improbable, como intocable.

Por esas cosas nunca me interno en lo profundo del jardín. O tal vez ya esté allí y no pueda salir.

viernes, agosto 10, 2007

La bruma

Ya va a atardecer
para renacer
vestida en cenit y de cuarzo

Me escondo de esa luz
delata que mi cruz
se hace más fuerte en el ocaso

Ya no vacía mares en mi ausencia
Solo lo que está al alcance de la piel

Esperanza es negar y no negar
Es callar y no callar
Es no ser libres

Para saber que estás vivo hay que temblar
hay que saborear la sal
entre los dientes

Estas manos que no saben la verdad
Y estos ojos que dieron el rayo verde al mar
para no ver más

Veo abismos que se funden en el mar
veo llegar el final
veo la fiebre

Aunque las palabras pretendan estar
la confianza se me va
y ya no vuelve

Y otro acero que desnuda la inconciencia
no será el mundo que pensaste al despertar
si hasta la luna duele

La bruma ya vendrá (la bruma ya vendrá)
La bruma ya vendrá (la luna ya se va)
La bruma ya vendrá (la bruma ya vendrá)


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Tema nuevo.
La bruma ya vendrá.

domingo, agosto 05, 2007

Mr. Tambourine Man

Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.

Though I know that evenin's empire has returned into sand,
Vanished from my hand,
Left me blindly here to stand but still not sleeping.
My weariness amazes me, I'm branded on my feet,
I have no one to meet
And the ancient empty street's too dead for dreaming.

Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.

Take me on a trip upon your magic swirlin' ship,
My senses have been stripped, my hands can't feel to grip,
My toes too numb to step, wait only for my boot heels
To be wanderin'.
I'm ready to go anywhere, I'm ready for to fade
Into my own parade, cast your dancing spell my way,
I promise to go under it.

Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.

Though you might hear laughin', spinnin', swingin' madly across the sun,
It's not aimed at anyone, it's just escapin' on the run
And but for the sky there are no fences facin'.
And if you hear vague traces of skippin' reels of rhyme
To your tambourine in time, it's just a ragged clown behind,
I wouldn't pay it any mind, it's just a shadow you're
Seein' that he's chasing.

Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.

Then take me disappearin' through the smoke rings of my mind,
Down the foggy ruins of time, far past the frozen leaves,
The haunted, frightened trees, out to the windy beach,
Far from the twisted reach of crazy sorrow.
Yes, to dance beneath the diamond sky with one hand waving free,
Silhouetted by the sea, circled by the circus sands,
With all memory and fate driven deep beneath the waves,
Let me forget about today until tomorrow.

Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me,
I'm not sleepy and there is no place I'm going to.
Hey! Mr. Tambourine Man, play a song for me,
In the jingle jangle morning I'll come followin' you.


Bob Dylan

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Qué decir? Una de las poesías más fantásticas que se han escrito.

viernes, agosto 03, 2007

Si llega a ser tucumana

Si la cintura es un junco
y la boca es colorada,
si son los ojos retintos...
esa moza es tucumana.

Si es dulce como esa niña
y airosa cuando la bailan,
si te gana el corazón...
esa zamba es tucumana.

Y si la moza y la zamba
llegan a ser tucumanas,
ahogate en agua bendita
que ya ni el diablo te salva.

Si es redondita y jugosa
lo mismo que una naranja,
si es de noche cerrada el pelo...
esa moza es tucumana.

Si a las sombras del pañuelo
le va anudando distancias,
si te consuela y te miente...
esa zamba es tucumana.

Y si la moza y la zamba
llegan a ser tucumanas,
ahogate en agua bendita
que ya ni el diablo te salva.


Letra de Miguel Angel Pérez
Musica de Gustavo "Cuchi" Leguizamón